Manuel Villaplana

Un hombre en busca del conocimiento y el amor

Elimine el Ácido Úrico

El ácido úrico es un ácido orgánico sólido, muy poco soluble en el agua, insoluble en el alcohol y el éter. Se le encuentra en la sangre y en la orina, a dosis variables y dependiendo de la alimentación, así como del estado hepático y del estado renal.

El organismo elimina diariamente de 0,3 a 0,8 gramos por la orina, bajo la forma de ácido úrico y de sales (uratos). Naturalmente que estas cifras aumentan en algunas enfermedades o estados patológicos, como en la leucemia, al principio de la fiebre tifoidea, y en alguna clase de diabetes. Por otra parte, el organismo elimina diariamente de 24 a 28 grs. de urea y de 0,5 a 1,1 de amoníaco. En la sangre encontramos de 0,2 a 0,4 grs. de urea por litro y de 0,10 a 1,05 grs. de ácido úrico. Estas cifras se elevan bastante en los casos de nefritis, gota, en ciertas deficiencias hepáticas, en la litiasis biliar (cálculos) y otras enfermedades.


Sus efectos


El ácido úrico es un veneno del organismo que debe ser eliminado por el sudor y por la orina. Se forma de los alimentos en los que está contenido en forma de uratos. Se deriva (tal como dijimos en nuestro artículo sobre la carne) de la desintegración incompleta de los prótidos y las núcleo-proteínas. El hígado es el encargado de destruir los complejos protídicos inutilizables por el organismo en urea, amoníaco y ácido úrico eliminable por los riñones y las glándulas sudoríparas. Sus cristales deterioran rápidamente los filtros renales. Por eso es importante activar el hígado en los enfermos de ácido úrico, para que se deseche lo máximo de urea y lo mínimo de ácido úrico por el organismo, evitando así la irritación de los nervios y las dificultades circulatorias tan frecuentes en la gota y el reumatismo, dos enfermedades causadas básicamente por exceso de ácido úrico entre otras razones también muy importantes.


Terapias naturistas


Primera:

Evitar consumir alimentos y bebidas portadoras de ácido úrico real o potencial (café, carnes, sardinas, conservas, cacao, lentejas, habas, etc.).


Segunda:

Cuidar de activar la vitalidad del hígado y purificarlo. Respirar profundamente siempre que sea posible para oxigenar el organismo. Masajear el hígado para mejorar su circulación, sanguínea. Ponerle compresas calientes todos los días. Evitar frituras y grasa animales y aceites pesados y dulces en excesos, así como alcohol. Se recomienda un régimen con el máximo de vegetales crudos (ensaladas, carlota rallada, etc.) y hortalizas y verduras al vapor, casi sin cocer.


Tercera:

Realizar al máximo de ejercicio, ya que como sabemos la piel es un tercer riñón y al sudar elimina los ácidos y los residuos nitrogenados. Si no puede hacer ejercicios por la razón que sea, se obtendrá la sudoración por otros medios, como sauna o envolvimientos, tal como explicamos en el artículo de la gripe.


Cuarta:

En beneficio, pues, de la función renal, evitar al máximo la sal o eliminarla totalmente. Eliminar los metales o emtaloides empleados como medicamentos, como el mercurio bismuto, etc. Reducir o eliminar momentáneamente la dieta de prótidos. Suprimir tabaco, vino, alcoholes, coca-cola, café, té, mate, limonadas, siropes y mermeladas, embutidos, caramelos, conservas, tomate, etcétera.


Quinta:

Tomar por las mañanas, en ayunas, una tisana de hojas de abedul (30 grs. por litro). Tomar dos veces por año, en primavera y en otoño, durante 21 días consecutivos, una cura de bayas de enebro muy maduras, unas 30 o 40 inicialmente por día, aumentando hasta saciar el apetito. Durante el día y al acostarse, beber una infusión de lavanda endulzada con miel de romero preferentemente.


Sexta:

Usar en aromaterapia, tal como explicábamos en nuestro artículo anterior, la esencia de limón. A las 10 horas y a las 16 horas, echar las 5 gotas en una infusión o en un poco de azúcar integral.


Séptima:

Utilizar una infusión depurativa mixta y fuerte, bebiendo de ella varias veces al día, añadiéndole a cada vaso un chorro de jugo de limón y miel de romero y comiendo mucha alcachofa diariamente.


La formula sería:

Zarzaparrilla, raíz 25 grs.

Fresno.................. 20 grs.

Lúpulo, flores...... 20 grs.

Bardana, raíz....... 15 grs.

Abedul, corteza... 15 grs.

Cerezas, rabos.... 15 grs.

Genciana, raíz.... 10 grs.


Y eso es todo. Si ustedes siguen mis instrucciones, les aseguro que su nivel de ácido úrico disminuirá rápida y notablemente. Y según como esté de salud y sea su constitución, desaparecerá el exceso en un tiempo variable pero, no muy largo.