Manuel Villaplana

Un hombre en busca del conocimiento y el amor

La Gripe

A pesar de que el virus de la gripe realiza continuas mutaciones para poder atacar cada año al ser humano convirtiéndose en el virus enemigo número uno del hombre, como enfermedad infecciosa que es, la gripe no puede darse (sea el virus que sea el factor causante) en un cuerpo fisiológicamente sano y en perfecto estado de funcionamiento. Ya desde siempre se sabe que no son los factores externos contaminantes de la sangre los causantes del desequilibrio térmico y energético que se produce en las enfermedades infecciosas.


Prueba de ello es el hecho contundente de la falta de contagio que se produce en una familia o lugar de trabajo entre las personas respirando el mismo aire y tocando las mismas cosas, ingiriendo por vía aérea o salivar los gérmenes patógenos. Sólo los débiles o los fuertes intoxicados por su incorrecta alimentación y forma de vida serán perturbados por los efectos de la infección gripal.


Por tanto, lo primero que hay que comprender para poder curar la gripe es el principio lógico de que la infección gripal existe en nosotros por una impureza interna que hay que eliminar y que por lo tanto no hay que combatir a la gripe, sino ayudar a superarla más rápidamente, facilitándole al cuerpo su trabajo de eliminación, a través de la mucosidad, fiebre, neuralgias y dolor, para que los virus ya no puedan desarrollarse.


Toda nuestra concepción de la enfermedad y la salud es totalmente errónea.

Al no aceptar la enfermedad como algo necesario para restablecer el equilibrio perdido de nuestra sangre y todo nuestro sistema psicosomático atacamos brutalmente con fármacos y sustancias nocivas para nuestro propio cuerpo. Por esta razón, las gentes vuelven a enfermar año tras año de la misma enfermedad que combatieron.


De hacer lo contrario y utilizar las técnicas y principios medicinales armónicos que vamos a explicar, cada vez la enfermedad se alejaría más y más de nosotros.

Es algo que hemos comprobado en nuestra propia realidad miles de vegetarianos y naturistas.


Porque tenemos prisa o debemos trabajar a toda costa no por eso vamos a dañarnos y engañarnos pensando que hemos vencido a la gripe. Si no se la combate con la Armonía Natural, volverá, no lo duden.


Tanto en los casos en que la congestión básica sea de las vías respiratorias, como del aparato digestivo, como en el caso de abatimiento, dolor y neuralgias nerviosas, debemos siempre seguir uno de los pilares básicos del Naturismo, el cual practican todos los animales, no degenerados: Eliminar todo alimento sólido tomando únicamente frutas y verduras como único alimento. Aún en los casos de que los síntomas perduren más de 7 días.


Sólo esta medida da resultados sorprendentes en algunos casos. Esto evita la congestión del organismo y ayuda tremendamente la depuración de toxinas y limpieza de la infección.


Atacar la gripe con antibióticos supone disminuir leucocitos defensores, producir una falta de fijación de oxígeno en los glóbulos rojos que produce anemia, amen de que atacan las vitaminas del Grupo B cómo la tiamina y la vitamina k. Asimismo, destruyen las diastasas digestivas produciendo inapetencia, debilidad, trastornos gastrointestinales, etc.


Para permitir que se descongestione y purifique el organismo además, debemos seguir las siguientes, Terapias naturistas:


a) Para la sed y en general por la mañanas, tarde y noches tomaremos jugos naturales de frutas, bien sean de naranja, pomelo y de uvas, ya que los cítricos son desinfectantes naturales. Tomar también infusiones de las siguientes hierbas: Flores de Sauco, Menta, Aquilia, Canela, Yemas de Pino, Tusílago, Eucaliptus y Tomillo.


b) A mediodía se tomarán caldos de verduras del tiempo o si se conocen, caldos desinflamantes anticatarrales. A ser posible y para favorecer el hígado o páncreas se tomará antes un vaso de jugo de zanahoria o carlota. En el caldo se puede añadir unas gotas de esencia de Eucaliptus, Menta, o bien algún extracto de plantas anti-gripal homeopático o bien algún limón exprimido dentro.


c) Es importante que el enfermo no vaya estreñido. Si lo está, recomendamos como algo prioritario que elimine su estreñimiento.


d) Para mejorar la eliminación de los riñones e hígado, así cómo en general las impurezas, tomaremos de 2 a 3 tazas diarias de tisanas o infusiones "depurativas de arrastre" con una cucharada de miel de eucaliptos pura y un limón exprimido dentro de cada taza. Su composición es a base de Cola de caballo, Estigmas de maíz, Corteza de abedul, Arenaría de cereza y Raíz de grama. También es importante tomar infusiones de corteza de Sauce de la cual puede obtenerse el ácido acetil salicilico que es el origen de la Aspirina.


e) Se dejará la habitación ventilada y no excesivamente caliente, ya que los pulmones tienen que trabajar duramente, debido a la fuerte congestión. Puede utilizar vahos de Bálsamo Zhinyin, echando una cucharadita de éste en un cazo con agua caliente; es un bálsamo de hierbas chino que descongestiona rápidamente las vías respiratorias. O bien Balsamo Chakra.


f) Pero, (como todos sabemos por tradición), el mejor remedio de la gripe es sudarla. Es decir, acostarse todo el tiempo necesario, con los brazos y hombros cubiertos totalmente y con ropa de abrigo suficiente. La sudación ha de ser completa, y tanto cómo pueda soportar el enfermo.

Una vez realizada esta, debe lavarse con un paño mojado fresco o frío y cambiar las sábanas y ropas mojadas. Luego, ya seco, debe seguir reposando sin sudar ya.


g) Si la fiebre es realmente alta y constante para eliminarla o evitar que ascienda, deberemos cambiar la polaridad del remedio y tratarla con el frío. Para ello podemos aplicarle compresas de agua fría con intervalos de 3 horas de aplicación y una de descanso, en el vientre. Si no remite todavía, las compresas serán generales en todo el tronco. Y se dejarán puestas de 3 a 4 horas, no tomando entre tanto alimento alguno. En ningún caso debe combatirse la fiebre con preparados químicos ya que es una defensa del organismo.


h) Si el enfermo tiene dificultades de transpirar, se le puede dar un té de flor de Sauco con jugo de limón o bien realizar envolturas calientes de todo el cuerpo, envolviendolo con una manta de algodón mojada con agua caliente primero, y luego con otra manta de lana, evitar que los brazos toquen el tronco, cubriendo al enfermo hasta el cuello, que para no pique, se protegerá con una toallita.


i) Es conveniente una higiene bucal lo más completa posible. Los dientes deben limpiarse con Dentine, o dentrífico de arcilla, y la lengua saburrosa cepillada y limpiada con jugo de limón puro o Molkosán y Lacticol.


j) El cuerpo debe ser lavado regularmente con té de tomillo o aceite de Romero, o extracto de Ruda o aceite mentolado alcaforado, para su higiene y ventilación así cómo fortalecimiento del cuerpo energético.


Y así con estos sencillos remedios, la gripe, aunque permanezca unos días con nosotros, se marchará. Y si seguimos una vida natural, un día no lejano se irá para siempre, para no volver.